El Combate de los Treinta
Tercera Parte
III. Los
hechos. El combate. Después de oír misa, los contendientes se
dirigieron al lugar del encuentro, donde estaban reunidos en gran número pobladores
de los alrededores, dispuestos a presenciar el poco común episodio (los
integrantes de uno y otro bando les advirtieron acerca de que debían abstenerse
de intervención alguna; asimismo, hicieron que se retiraran “bien lejos” del
lugar donde se libraría el combate.) Había también una buena cantidad de
asistentes de los guerreros: palafreneros, sirvientes, heraldos que portaban
los estandartes de sus señores, mires (médicos),
etc.
