En la página FUEGO Y MANIOBRA encontrará la Introducción y capítulos referidos a la guerras en la Edad Media, de la obra del mismo nombre del Dr. Mg. Jorge A.Vigo
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25 de septiembre de 2014

LOS ENEMIGOS DE BIZANCIO. Primera Parte


Por Mg. Rubén A. Barreiro

1.         Introducción. A lo largo de su historia, el Imperio Bizantino debió luchar contra múltiples enemigos. A veces, lo hizo contra más de uno al mismo tiempo, y en frentes diferentes. En los mil años de su historia, como ha ocurrido desde siempre, muchos de esos enemigos fueron aliados que se enfrentaron junto con el Imperio a otros oponentes.

            No es menos destacable que en muchas ocasiones la paz del Imperio Bizantino se vio alterada por luchas intestinas, algunas de las cuales fueron de gran duración y de diversos alcances. Tales luchas no se limitaban, por cierto, a intrigas palaciegas y golpes incruentos. Hubo lucha, y feroz como suele ocurrir invariablemente en las guerras civiles.

            Las guerras de Bizancio no estarían completas si no se tratara, siquiera sintéticamente, lo relativo a esa contrapartida necesaria de toda lucha: el adversario. Las características de este, no sólo en los aspectos militares, sino también los políticos, culturales, sociales, económicos, religiosos, etc., determinaron muchas veces la forma en que los bizantinos encararon la lucha y también los resultados de ésta.

            Existe una particularidad que tomaremos muy en cuenta en el análisis que sigue:

17 de septiembre de 2014

LOS ENEMIGOS DE BIZANCIO. Tercera parte.

Por Mg Rubén A. Barreiro


G.        Arabes. En propiedad, más que hablar de los árabes como uno de los grandes antagonistas del Imperio Bizantino sería más ajustado hablar de “musulmanes”, ya que el verdadero antagonismo entre ambos nació y se acrecentó luego del advenimiento del Islam. Con anterioridad, se ha señalado la presencia de mercenarios árabes al servicio de Roma y en Bizancio, antes y después de Justiniano [1]. A la muerte de Mahoma en 632 y luego de superadas hondas diferencias relacionadas con su sucesión, comenzaron los enfrentamientos que se prolongaron por siglos (aproximadamente desde 634 a 1180). Por tal circunstancia, excedería los límites de este trabajo un análisis detallado  de los aspectos militares de tal enfrentamiento, tanto de uno como de otro bando. El relato de la batalla de Yarmuk  resulta de interés como introducción a los primeros ejércitos musulmanes, como asimismo para ponderar la forma en que los enfrentó Bizancio.